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La independencia.

agosto 10th, 2010 by admin

Tomando las palabras de I. Kant, “La ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad, de la cual él mismo es culpable. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la ¿disensión? del otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para sumirse con interdependencia de él, sin condición ajena. Sapere aude; ten el valor de servirte de tu propio entendimiento. He aquí la divisa de la ilustración.”

Tomando como referencia el famoso alegato kantiano en pos de la independencia, me pregunto, ¿de qué manera darán los centros de arte el paso hacia su independencia respecto a las categorías cerradas? ¿Será muy perjudicial alejarse de las definiciones establecidas? ¿Ganarán más con la diferenciación de lo que perderán al alejarse del nombre común?

Las fases del aprendizaje.

agosto 10th, 2010 by admin

En la página 78 de El artesano* se aborda una interesante cuestión. La diferencia entre la pura imitación y la comprensión más amplia de cómo utilizar lo que se sabe es señal distintiva de todo desarrollo de habilidades. La importancia de la reproducción de modelos para, una vez asimilados, alcanzar la libertad.

En el sistema medieval de gremios, se requería la demostración de las aptitudes personales hacia el oficio para poder entrar a formar parte de él. Para aprobar el rango de aprendiz, el aspirante debía demostrar su aptitud en términos de imitación. El examen ante el tribunal consistía en la presentación de una copia de un trabajo realizado por otro maestro, con frecuencia, su propio tutor. La importancia de esta pauta reside en la necesidad interna del gremio de asegurar que el lenguaje que le da cuerpo, sobre el que se construye su práctica, es dominado por todos los integrantes. La tradición es la referencia para poder construir el trabajo. La reproducción de los modelos es la base para una actividad laboral exitosa, pues estos modelos ya han sido puestos a prueba en el entorno.

El segundo grado al que un integrante de un gremio puede aspirar es el de maestro. El título de maestro se otorga una vez el aprendiz ha demostrado sus habilidades para crear una obra nueva a partir del lenguaje común. Es decir, se aprecia la innovación y la invención como signo de dominio de un lenguaje. Claro está, esta innovación siempre ha de mantenerse dentro de los límites del lenguaje compartido. El grado de libertad que, por lo tanto, queda, es muy limitado; el suficiente para garantizar que las innovaciones queden dentro de lo esperable y, por lo tanto, sólo supongan avances dentro de un mismo terreno.

Esta segunda prueba es una evaluación de las habilidades que, para la gestión del conocimiento, tiene el futuro líder, así como de su fiabilidad como transmisor del verdadero lenguaje sobre el que se asienta el gremio.

“Puesto que no puede haber trabajo cualificado sin modelos, es muy preferible que éstos estén encarnados en un ser humano que en un código de práctica inerte y estático” (p. 104) El taller del artesano es el escenario en el que se desarrolla el conflicto moderno, tal vez indisoluble, entre autonomía y autoridad.

¿Qué podemos ver de este modo que los modelos tienen para perpetuarse en el campo de la gestión cultural? Las organizaciones e instituciones dedicadas al arte y la cultura con frecuencia se emplazan en una tradición cerrada y no se alejan de ella. Asumen un lenguaje como propio y, en su primera fase, se limitan a su imitación. Aquellas instituciones que constituyen los ejemplos más admirados por la manera en la que han sabido constituirse, pueden identificarse con el grado de maestro que veíamos más atrás.

¿Se puede trazar, por lo tanto, una analogía entre los modelos de aprendizaje y consolidación de la pertenencia a un gremio entre el ámbito de los oficios artesanales medievales y el de la gestión cultural contemporánea?

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*SENNET, Richard. El artesano.

Quizá el universo de los epítetos se amplíe.

julio 9th, 2010 by admin

“En el lenguaje común, lo mecánico equivale a lo repetido de manera estática. Sin embargo, gracias a la revolución que ha tenido lugar en la microinformática, la maquinaria moderna no es estática, gracias a los bucles de retroalimentación, las máquinas pueden aprender de su experiencia. El mal uso de la máquina consiste en impedir que las personas aprendan con la repetición. La máquina inteligente puede separar la comprensión mental humana del aprendizaje manual, instructivo, repetitivo. Cuando esto se produce las capacidades conceptuales humanas se resienten.” *

Supongo, entonces, que estamos ante un cambio de paradigma respecto a la mecánica. La pregunta, entonces es: ¿convivirán ambos modelos, el de la máquina unidireccional, programada para realizar una tarea determinada, y el de la nueva máquina, que partiendo del modelo anterior es, además, capaz de mejorar sus habilidades y replantear las opciones de trabajo internas del proceso?

Otra nueva línea de trabajo se abre, pues. Y quizá se cierre un círculo con este nuevo híbrido, nacido del modelo mecanicista clásico pero que cuenta con las habilidades propias del paradigma de trabajo artesanal. Quizá, por fin, podamos hablar de categorías culturales sin necesidad de caer en dicotomías. Quizá el universo de los epítetos se amplíe.

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* SENNET, Richard. El artesano.

Cemento compartido.

julio 8th, 2010 by admin

Edwards Deming define la artesanía colectiva como el sistema que rige una institución cuando el cemento del que está hecha se forma a partir tanto de intercambios permanentes, como de compromisos compartidos. Este modelo de institución fomenta la implicación personal en el proceso de trabajo, extendiéndola muchas veces en el tiempo, más allá de relaciones contractuales concretas.

En este tipo de instituciones, en beneficio del control de calidad total se defiende que la dirección y los trabajadores formen parte de los procesos de trabajo del otro de manera recíproca, sea mediante el fomento del acto de opinar, o mediante la asunción de roles periódicos por parte de los trabajadores que fomenten la empatía con sus compañeros.

En instituciones de pequeñas dimensiones, este dinamismo interno es mucho más factible que en las de mayor tamaño. Así, con frecuencia, los ciclos de trabajo se sustentan sobre reuniones conjuntas de evaluación periódica, o mediante la rotación de ciertos cargos de responsabilidad o con funciones específicas dentro del grupo.

Formas complicadas.

julio 6th, 2010 by admin

El saber del artesano nunca será erguido como un saber supremo.

En un mundo de héroes, un dios tullido como Hefesto representa el corto alcance que, más allá de su taller, puede tener su sabiduría. Por la complejidad de ésta, la única manera de hacerla salir al mundo es a través de los objetos que con ella se han fabricado. Estas acciones discretas nunca gozarán de la espectacularidad de las hazañas de los héroes, por lo que el reconocimiento de su valor será algo episódico y relegado, siempre, al ámbito de lo doméstico.

Las hazañas de los héroes son, naturalmente, de forma narrativa; se ajustan, por tanto, a un formato comprensible por el grueso de la comunidad. Las historias se convierten, entonces, en patrimonio oral común. Sin embargo, ¿de qué manera transmitir otra parte del conocimiento que conforma el patrimonio cultural de un grupo, aquella compuesta por los saberes propios de cada oficio? No hay formato al que puedan ser traducidos para que la comunidad los conozca a todos por igual. Han de ser transmitidos en persona, con paciencia, tiempo y esfuerzo.

Juicios de valor.

junio 29th, 2010 by admin

El del orfebre es un oficio con un recorrido curioso. Si pensamos en la orfebrería pensamos, la mayoría de las veces, en una disciplina que trabaja con metales más o menos valiosos y que produce objetos situados en el amplio abanico que se abre desde lo útil a lo ornamental.

El conocimiento tácito que poseen quienes desempeñan este oficio tuvo una importancia determinante en el desarrollo del sistema capitalista como lo conocemos hoy. Las peculiaridades de su espacio de trabajo también influyeron.

Y es que, ya en la Baja Edad Media, aquellos que disponían de metales valiosos, a la hora de guardarlos sólo confiaban en las instalaciones del taller del orfebre, ya preparadas para proteger la materia prima de su trabajo. Se conformaba allí, entonces, un espacio apartado, destinado a los depósitos que los clientes, necesitados de fiabilidad, les hacían.

A su vez, teniendo en cuenta el profundo conocimiento que estos artesanos tenían sobre la calidad de la materia con la que trabajaban, su criterio era el que establecía la valoración sobre la pureza de los depósitos que sus clientes hacían. Así, su juicio se convirtió en garantía de autenticidad, y un fuerte sentido de la ética profesional creció entre aquellos que practicaban la orfebrería.

Los orfebres a los que les dejaban depósitos en custodia emitían documentos en los que testificaban la cantidad y el valor del tesoro. Además, también otorgaban al dueño papeles que representaban fracciones del valor total, para ahorrarle viajes al almacén a la hora de realizar pagos.

Todo un ejemplo de cómo el conocimiento tácito que da cuerpo a una disciplina es síntoma del entorno cultural en el que se emplaza.

La necesidad de C-3PO.

junio 18th, 2010 by admin

Hefesto, dios deforme, feo y cojo, probablemente padecía de envenenamiento crónico por arsénico provocado al añadir esta sustancia al bronce para endurecerlo.

Le reconocemos engañado por su esposa Afrodita en la cama de Ares; también, por ser quien dio cuerpo a una primera mujer que trajo consigo los problemas a la vida de los hombres.

Pocas veces reconocemos al sabio artesano Hefesto en el creador de las Kourai Khryseai, doradas doncellas autómatas que le ayudaban en su trabajo de taller.

Es ya momento de reivindicar que la necesidad de una ayuda eficiente y obediente (y, por lo tanto, no humana), que se encargue de las tareas repetitivas del trabajo artesanal, es una constante en la mitología occidental desde antiguo.

Recuerdos de mundos lejanos.

junio 3rd, 2010 by admin

La visita a la exposición Fetiches críticos, inaugurada el pasado martes 25 de mayo en el Centro de Arte 2 de Mayo, me mereció la escritura de Recuerdos de mundos lejanos, publicado en el número 61 02 06 10 de la revista A*Desk.

Aquí os dejo el enlace.

“La muestra, compuesta por obra de más de veinte artistas (entre los que se encuentran A Kassen, Francis Alÿs, Teresa Margolles o Alfredo Jaar), pone de manifiesto la necesidad de reconsiderar las relaciones de intercambio que sustentan y otorgan valor a nuestro modo de vivir. (…)

Kubrick-Wilson, Wilson-Kubrick

mayo 3rd, 2010 by admin

Dejo el enlace a Kubrick-Wilson, Wilson-Kubrick, mi último artículo en el número 59 de la revista A*Desk sobre el proyecto Unfolding the Aryan Papers, de la pareja de artistas Louise & Jane Wilson en la galería Helga de Alvear de Madrid.

“Era una historia muy difícil de contar.”

Profetas de un conocimiento perdido.

abril 28th, 2010 by admin

Está aceptado por unanimidad que la BPNF funciona como un campo de retiro. A menudo se la describe, en algunos documentos, como una colonia regida por pensamientos utópicos. No en vano se han encontrado, en los escombros de las ruinas de una supuesta antigua sede, volúmenes de recopilación de textos de J. Ruskin, H. D. Thoreau, C. Fourier o R. Owen. Especialistas consultados incluso han manejado la posibilidad de que estos pensadores hubieran formado parte, en algún momento de su historia, del núcleo de la Base Para Nuevas Facultades. Incluso, se baraja la hipótesis que defiende que, alarmados por el acelerado ritmo de industrialización de su entorno, llegaran a prever la necesidad de construir mecanismos para preservar lo que ellos pudieron considerar una parte importante del saber de la humanidad. De acuerdo con esta teoría, la BPNF podría actuar de depósito de habilidades perdidas, que elegiría devolver al mundo de manera puntual mediante el entrenamiento en estas disciplinas de individuos seleccionados.

Pese a la poca información de la que se dispone, parece ser que los elegidos para ser profetas de ese conocimiento oculto eran entrenados en las destrezas mediante la realización de ejercicios de manualidades crecientes en complejidad.